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Las razones de la protesta palestina del 15 de marzo

19/03/2011

Por Rawan Abu Shahla – The Electronic Intifada

Traducido del inglés para Rebelión.org por Sinfo Fernández

  Somos un grupo de jóvenes palestinos que nos hemos unido con el único propósito de dejar atrás nuestras identidades y afiliaciones políticas y hemos decidido poner nuestros mejores intereses comunes por encima de todo y bajo nuestra bandera palestina. Hemos hecho un llamamiento a realizar manifestaciones pacíficas el martes 15 de marzo por toda la nación palestina: en la Franja de Gaza y Cisjordania, en los territorios de 1948 y en la diáspora palestina, convocando a todo nuestro pueblo bajo un mismo lema: “¡El pueblo quiere que acabe la división!”

Convocamos a la acción pacífica en apoyo de la unidad en la escena política palestina bajo un mismo símbolo: la Organización por la Liberación de Palestina (OLP).

La división en la entidad política palestina ha afectado negativamente a todos y cada uno de los aspectos de nuestras vidas: social, económica, educativa e intelectualmente. Son los palestinos normales y corrientes quienes están pagando el precio de cuatro años largos de división que sólo benefician al ocupante israelí.

Nuestra campaña para poner fin a la división nació de un pensamiento que promovió el debate; algunos jóvenes decidieron hacer todo lo posible para que esta iniciativa pudiera llevarse a cabo. Día tras día, la idea fue creciendo y se convirtió en un plan y después en una decisión pública que ya no puede silenciarse, ni ante el miedo ni ante la opresión y, más importante, tampoco puede ignorarse ni olvidarse. Así es como llegamos a nuestra decisión de manifestarnos el 15 de marzo, para expresar el rechazo del pueblo ante el statu quo y las prácticas del “liderazgo” político.

Es una idea tan hermosa en su sencillez y pureza que todos los intentos de los partidos políticos por alterarla, complicarla o acusar a quienes la apoyan de estar al servicio de alguna agenda subversiva, han fracasado. Y tras descubrir que este es un movimiento auténtico que no es más que un reflejo de la conciencia del despertar del pueblo palestino, los partidos políticos se muestran consternados o confusos. ¿Reprimimos o no reprimimos?, esa es la pregunta que se están haciendo ahora.

En las últimas semanas, hemos trabajado de todo corazón para extender la idea entre la gente, animándola a participar con sus familias, a confiar en que su voz se escuchará una vez que la levanten, a creer unos en otros y comprender que estamos juntos en esto sin que importe qué afiliaciones o creencias profesamos. Hemos intentado convencerles de que uniéndose a nuestro llamamiento sobre el terreno venceremos los temores que anidan en nuestro interior, y que si nos mantenemos juntos como uno solo para proclamar y exigir nuestros derechos, nadie podrá hacernos daño ni oprimirnos.

Os vencedores da disputa Hamas X Fatah

 Las manifestaciones pacíficas del 15 de marzo serán el comienzo de toda una serie de actividades y el primer día de una sentada de duración indefinida. La idea principal es que vamos a mantenerlas hasta que el “liderazgo” político entre en razón, se someta a las demandas del pueblo y emprenda acciones serias para cumplirlas. Lo que suceda a continuación está totalmente en manos del pueblo.

Este movimiento es desde el pueblo y por el pueblo. En cuanto al movimiento Gaza Youth Breaks Out (GYBO) [Los Jóvenes de Gaza estallan] y otros grupos participantes que trabajan sobre el terreno, sólo tenemos el honor de haber tomado la iniciativa. Todo lo demás depende de cómo responda la calle palestina y de la fuerza que pueda demostrar.

Las cosas no serán fáciles; hay amenazas de posible violencia de alguna de las partes o temor ante un posible caos. Pero tenemos toda nuestra fe puesta en nuestro llamamiento y en nuestro pueblo. Estamos apostando por la conciencia patriótica palestina y porque todos sabrán aceptar, respetar y saludar nuestras diferencias, perdonar el pasado y empezar de nuevo, mostrando al mundo un verdadero ejemplo de la tolerancia palestina. Nuestros llamamientos son pacíficos y nuestro único objetivo es restaurar la armonía perdida en la sociedad palestina.

La campaña para poner fin a la división es una decisión pública largamente esperada para poder extirpar y eliminar todos los temores. Hay una larga lista de razones que han hecho que la gente esté más que harta y es por eso por lo que van a hacer que se escuchen sus demandas.

Los palestinos ya han comprendido que con su silencio y sumisión a la voluntad de los partidos políticos, aceptando que les manipulen y les aterroricen, se han convertido en cómplices y por ello tan culpables como los mismos partidos.

La gente va a salir a las calles a hacer cuanto pueda para conseguir el cambio y romper el sentimiento general de indiferencia que ha estado agobiando nuestros corazones a lo largo de los últimos cuatro años.

Nosotros, palestinos, con todos nuestros diferentes orígenes, no permitiremos que nos sigan ignorando. Proclamaremos nuestros derechos como ciudadanos y seres humanos que merecen respeto, protección y reconocimiento como la única fuente de poder legítimo. Nuestro gobierno debe comprender que nosotros, el pueblo, somos una fuerza con la que hay que contar. No van a poder engañarnos con discursos y palabras, ya hemos tenido suficientes. Creemos que las acciones hablan más alto que las palabras y nosotros, el pueblo palestino, estamos haciendo nuestra parte con esta iniciativa para darle al “liderazgo” una oportunidad más para que se puedan ganar nuestra confianza.

 El 15 de marzo pondremos fin a la relación unidireccional entre gobernantes y pueblo.

La división entre los palestinos tiene que acabar ya. No ha servido más que para debilitar nuestra causa, y en lugar de permanecer como símbolo internacionalmente reconocido de la lucha justa y legítima que siempre ha sido, se ha deteriorado convirtiéndose en una ilusión de autoridad y posiciones que permiten que nuestro verdadero opresor y ocupante, Israel, nos viole continuamente. Israel continúa secuestrando y encarcelando a más y más palestinos inocentes sin un juicio justo, violando nuestros territorios, destrozando nuestros hogares, arrancando nuestros árboles, robando nuestro patrimonio, bombardeando nuestras ciudades y asediando la Franja de Gaza durante cinco años consecutivos. Israel continúa violando las resoluciones de las Naciones Unidas sin que nadie le responsabilice por ello. Y si no hay un liderazgo palestino adecuado, no habrá nadie capaz de impedir que Israel siga haciendo lo que quiera.

Por eso nuestro mensaje es claro y sencillo: acabar con la división, respetar y tener en cuenta a la opinión pública palestina y trabajar por la prosperidad de los palestinos para allanar el camino con el fin de establecer un Estado palestino democrático e independiente. La unidad es una necesidad.

Nuestro llamamiento también va dirigido a todos los palestinos, sed fieles a vosotros mismos, sed fieles a vuestra causa, sed fieles a los sacrificios que nuestro gran pueblo ha hecho a lo largo de 63 años de sufrimiento. Salid a la calle el 15 de marzo, denunciad la división y denunciad a todo aquel que la provoque.

Juntos, en nombre de nuestra sagrada causa, de nuestros mártires y prisioneros, llamamos a la unidad bajo nuestra bandera palestina. No hay absolutamente ninguna duda en nuestros corazones de que nuestras manifestaciones pacíficas constituirán el amanecer de un nuevo día en Palestina, al cual cada palestino, cada palestina, sentirá que pertenece.

Rahwan Abu Shahla pertenece al Grupo de los Jóvenes de Gaza Estallan. Vive en Gaza.

Primera plenaria del FNRP: Un gran avance político organizativo

10/03/2011

En Honduras están pasando cosas muy importantes; la consolidación del FNRP es sin dudas el país en el cual se está dando la experiencia más rica de la lucha de clases de todo Latinoamérica; de ahí también la importancia para que todos los latinoamericanos sigamos con mucha atención lo que allí sucede, aprendamos mucho del mismo y demos nuestro modesto aporte al proceso.

Este es un segundo informe que hacemos y que completa y amplia el primero, escrito el 27 de febrero, un día después de la gran plenaria realizada por el FNRP. Nos pareció importante hacerlo, en primer lugar, para difundir lo que sucede en Honduras en todo nuestro continente y para que también, así sea desde lejos, podamos aportar nuestra modesta opinión, -a partir de nuestras propias experiencias-, sobre algunas polémicas que se han instalado en el FNRP y que son claves para el desarrollo del mismo y para tanto para todos los militantes antiimperialistas latinoamericanos. No está de más insistir que son opiniones desde afuera y por lo tanto deben ser tomadas con mucha cautela por los militantes y dirigentes que están participando en ese rico proceso. Nos parece oportuno hacerlas ya que de manera particular o específica en Honduras se repiten polémicas que no solo son importantes para Honduras sino para todos los revolucionarios latinoamericanos.

El FNRP, una organización político social que es una gran conquista de las masas hondureñas.

La asamblea mostró, confirmo y consolidó que El FNRP es una organización con peso social y político de masas. En pocos días de estadía en Honduras esto aparece como un hecho palpable. La resistencia es una palabra con la que se identifican amplios sectores de masas. Por ejemplo los taxistas, que son un termómetro importante de la situación me dijeron que el 80% de ellos están con la resistencia. El hecho de que estén presentes en la conferencia delegados de los 18 departamentos que forman el país es otro dato contundente de la representatividad que ha alcanzado

La construcción y organización de la resistencia ha sido un proceso riquísimo, tal vez también inédito en la historia de nuestro continente por lo menos en las últimas décadas.

El golpe de Honduras no dio origen a una dictadura como la de Videla o Pinochet, o un régimen contrarrevolucionario que aplastase al movimiento de masas como fue el caso de Fujimory en Perú. Micheletti intentó llevar adelante un golpe de ese tipo cuando puso el estado de sitio pero rápidamente tuvo que recular. Entonces cambió de línea para ir al proceso electoral fraudulento con Zelaya proscripto. Fue obligado a este recule por la situación mundial de la lucha de clases que ha hecho posible que se conquisten más libertades democráticas cerrando cada vez el camino a salidas de ese tipo en el mundo y porque, por primera vez en mucho tiempo, un golpe de estado no pudo desalojar las calles. A pesar de los intensos operativos de militarización la represión y los asesinatos a más de 200 militantes, la resistencia no las dejó. Si con su lucha no se logró la restitución de Zelaya ni impedir las elecciones fraudulentas que dieron origen al gobierno Lobo, ese gran movimiento avanzó cualitativamente en todo ese largo periodo de año y medio para dar origen al FNRP.

Se trata de una organización que ya es más que un frente único de lucha contra el régimen, es una organización político social de masas de los trabajadores y el pueblo. La plenaria lo mostró. En el frente participan importantes organizaciones campesinas, poblaciones indígenas organizadas en la COPIN (Coordinadora de los Pueblos Indígenas), y prácticamente las más importantes organizaciones sindicales de Honduras; la CUT que tiene numerosos sindicatos entre ellos el Estybis, sindicato de bebidas dirigido por Carlos Reyes; el magisterio que jugó un rol decisivo en la resistencia y numerosos gremios como el de los trabajadores de la salud por ejemplo. A esto hay que sumar a organizaciones políticas juveniles, de mujeres, artistas y la totalidad de las organizaciones de izquierda.

Junto a las organizaciones sociales, lo que le da al FNRP un carácter de masas es sin dudas la presencia de una gran parte de la base del partido liberal de Zelaya. Si bien algunos sectores liberales salieron del frente desnudando que sus intenciones eran solamente de contar con un trampolín electoral, se han consolidado en el frente un gran sector de la base liberal que ha seguido en forma consecuente a la figura de Mel Zelaya y ha abrazado al FNRP. Mel Zelaya hizo posible ese gran paso cuando declaró categóricamente que sin abandonar su trayectoria era del FNRP y no del Partido Liberal. Esto es lo que explica también la gran representación del frente y su extensión nacional.

El FNRP, mal que le pese al gobierno de Lobo es parte de la superestructura política del país. El mismo es noticia todos los días en la prensa de Honduras y cuenta con medios a su favor. Sorprendentemente para quien viene de Brasil, cuando una llega a Honduras no solo se encuentra con la prensa oficial golpista, sino que descubre también que el FNRP cuenta con medios, -la radio Globo y al Canal TV 36. Estos trasmitieron en directo gran parte de las deliberaciones de la conferencia. Y más asombroso aun es la existencia del diario “El Libertador” que debe ser el diario latinoamericano más de izquierda y que todos los días hace una denuncia contundente del régimen y la gran burguesía hondureña en el poder. La importancia de los medios en el FNRP es tal que estos medios pidieron participar con tres delegados en la plenaria nacional o comité nacional del frente.

La reciente conferencia; un paso en la organización e institucionalización del FNRP.

La conferencia fue triunfo importante tanto por la cantidad de delegaciones presentes y porque se dio un avance en la construcción y consolidación de la dirección y las instancias organizativas del mismo. Al elegirse por unanimidad a Mel Zelaya y a Juan Barahona como coordinador y subcoordinador, y a una dirección nacional representativa de todos los departamentos y sectores componentes del FNRP, se dio un paso en la institucionalización del mismo. No fue por casualidad que un analista de la televisión -ciertamente oficialista-, haya dicho que la conferencia significa una quiebra del viejo bipartidismo, argumentando que ninguno de los dos partidos, ni el Liberal ni el Nacional podían juntar la representación del FNRP y llevar adelante una asamblea como la que hizo el frente.

Los nuevos desafíos que se colocan; las vías para luchar por el poder político.

Así como afirmamos que el evento en su conjunto fue un importante avance por lo ya expuesto tenemos que decir también que el debate de las vías para alcanzar el poder fue complejo y confuso.

No ha sido una casualidad que la cuestión del poder se haya colocado. Esto ocurre porque por el peso social y político adquirido se le plantea al FNRP esta cuestión como algo objetivo, como una tarea de la etapa presente. El FNRP como organismo, ya no es solo un frente o unidad de acción para derribar al gobierno, sino que se presenta como una alternativa de poder ante los partidos del régimen y el régimen mismo. Se dieron sus primeros pasos pero a decir verdad, no concluyó todavía para dotar al FNRP de una estrategia de poder.

Esto tiene su explicación. De un lado porque en Honduras hay una realidad política que no está suficientemente clara, o mejor dicho, que es contradictoria. Si bien el FNRP se ha instalado como una alternativa política al poder al régimen, esto se da en momentos en el que la actual correlación de fuerzas no es favorable a las masas. El gobierno Lobo, apoyado fuertemente en el imperialismo y las ocho familias que dominan la economía, ha conseguido avanzar con planes neoliberales privatistas. De esa manera si bien el FNRP es una alternativa de poder, no está colocada para el próximo período la lucha por el poder político por vía de la acción directa e insurreccional de las masas. Ciertamente la vuelta de Zelaya tiene simpatía de masas; los sectores pobres y de trabajadores están con el FNRP no solo porque ha luchado contra el golpe sino porque también comparan el gobierno Lobo con el de Mel y de ello surge una diferencia clara; el nivel de vida de las masas y sus conquistas han retrocedido. Pero una cosa es tener simpatía y adhesión de las masas y otra diferente es contar con ellas para movilizarlas para una lucha por el poder político.

Si ha sido confusa no solo es porque trata de una discusión nueva para los numerosos miembros que ha formado el FNRP, sino porque también la existencia de un sector que levanta posiciones maximalistas no permitió que se avanzara en la misma. Hay sectores en el Frente que disuelven el análisis político concreto en verdades generales sobre la toma del poder mediante una revolución socialista. Lenin “En el izquierdismo enfermedad infantil del comunismo” decía que “la historia en general y en particular es siempre más rica de contenidos, más variada de formas y aspectos, mas astuta de lo que imaginan los mejores partidos y las vanguardias más conscientes”. De ahí Lenin derivaba dos conclusiones prácticas. La primera era que “la clase revolucionaria para realizar su misión debía utilizar todas las formas y aspectos de la actividad social sin la más mínima excepción”; y la segunda “que la clase revolucionaria debe estar dispuesta a substituir de un modo rápido e inesperado una forma de lucha por otra”.

Al debatir la lucha por el poder político en Honduras se entrelazan tres cuestiones que están ligadas. La Asamblea Constituyente que es una consigna del FNRP desde la época del gobierno de Mel y con la cual posteriormente el FNRP recolectó un millón cuatrocientas mil firmas; la cuestión de la participación en las elecciones; y por último si el frente debe ser o dar origen a un frente amplio político.

La asamblea constituyente

Esta es sin dudas una consigna fundamental de la actual etapa para cambiar el actual régimen político y reorganizar al país sobre nuevas bases; no por casualidad se derrocó a Zelaya por tratar de llevarla adelante. La cuestión es como se la conquista ahora. Un sector de la plenaria tomó esta tarea como la principal que hay que llevar adelante en forma inmediata por medio de una auto convocación. Discursos defendiendo esta posición se apoyaban en dos hechos; el de una auto convocatoria de la COPIN que juntó 2.000 miembros de pueblos indígenas en la que se resolvió marchar hacia su propia asamblea constituyente, y el hecho de que el frente haya juntado casi un millón y medio de firmas. Las cuestiones que están colocada es si hay condiciones para auto convocarla y si es posible hacerla sin previamente derrocar el actual gobierno y conquistar un nuevo poder.

No parece que en el actual momento haya una situación que permita desafiar el poder de la burguesía con una auto convocación. Una cosa es que casi medio millón de personas firmen por la constituyente y otra que salgan a la calle para llevarla adelante. Además, creemos que no hay posibilidad de convocar a una constituyente desvinculada de la lucha por derribar el gobierno y tomar el poder del estado. El ejemplo más actual es el de las revoluciones que están aconteciendo en el mundo árabe contra gobiernos autocráticos que llevaban muchos años en el poder. Gracias a que se derribaron los gobiernos autocráticos se colocó como tarea presente la cuestión de la constituyente y se acaba de conquistar Túnez la convocatoria a elecciones para hacerla. Esta es también la gran lucha política planeada en Egipto después del derrocamiento de Mubarak. Nos parece que el ejemplo es ilustrativo. En el caso de Honduras, el FNRP, sin lograr una embestida de masas que derribe al gobierno, no tiene condiciones de convocar una asamblea en la que participe la mayoría de la población. Si las hubiera significaría que hay ya una situación revolucionaria, y si esto fuera así, lo que estaría planteado entonces sería la toma del poder político para convocar la constituyente.

Se trata de una discusión que es histórica y universal entre los sectores que piensan que es posible “cambiar el mundo sin tomar el poder” construyendo el poder desde abajo, o los que pensamos que no se puede superar el estado burgués si no es por medio de la toma del poder político.

Las elecciones

Otra discusión central fue si el FNRP tiene que tener una política electoral y participar en las elecciones. Hubo un consenso sobre que actualmente no están dadas las condiciones para que el Frente participe. Influyó para ello la carta enviada por Zelaya en la que al mismo tiempo que decía que no había condiciones para el 2013, afirmaba que el Frente tenía que estar preparado para cambiar y asumir otra táctica rápidamente en los próximos meses. En nuestra opinión, y siguiendo el raciocinio de Zelaya, el frente tiene que luchar para crear las condiciones para que pueda participar de las elecciones del 2013. En la asamblea hubo sectores que agarrados unilateralmente a la primera parte de la frase de Mel sobre el 2013, negaban toda posibilidad de que se dispute mediante elecciones el gobierno. Anteponían la vía insurreccional a la electoral y esto no es una disyuntiva correcta. En este sentido no está mal recordar cuál fue la táctica de Lenin que participó en elecciones a la Duma rusa en la época que la autocracia zarista gobernaba Rusia. Lenin defendía la participación en las elecciones–a pesar de estaban lejos de ser libres y democráticas- en la medida que no hubiera condiciones para la lucha directa por el poder político. En Honduras es esta la situación que está planteada; no hay condiciones para una lucha insurreccional para tomar el poder y por tanto, el FNRP, si quiere mantenerse como organismo de peso de masas tiene que participar en ellas. No participar significaría renunciar a la disputa del poder político bajo la forma en que él está colocado para las masas en este período. Si no se participa, el FNRP se va a comenzar a aislar de las masas que de todas formas van a ir a votar y lo van a hacer por otro partido. Hay que disputar a las masas en todos los terrenos y cuando hay elecciones es en el electoral; el abstencionismo si se eleva a táctica permanente solo sirve para hacerle el juego al régimen.

Por eso el FNRP tiene que crear las condiciones para poder participar. Y la consigna fundamental para ello durante este periodo de dos años hasta el 2013 es levantar con fuerza y luchar para la vuelta de Zelaya; es decir crear las condiciones -poniendo al gobierno contra la pared-, para que Zelaya pueda regresar.

Nos parece que esta es la primera y más importante tarea que tiene el FNRP en el próximo periodo y la más revolucionaria, la que más castiga al régimen y la más sentida por el pueblo que sigue al frente. Renunciar a las elecciones libres como consigna sería renunciar a la venida de Zelaya y terminar haciendo el juego a los partidos del régimen, los liberales adaptados y los conservadores para que entre ellos se repartan de nuevo el poder.

El FNRP tiene que contar con un brazo político.

Vinculada a la anterior cuestión estuvo en discusión la necesidad de crear un instrumento político que pudiera usarse para participar en las elecciones. La plenaria discutió esta necesidad y se propuso la creación de un frente amplio político. Evidentemente que esta es una tarea que tiene planteada el frente si quiere postularse en el proceso electoral, pero no fue una discusión que estuviera bien presentada. Lógicamente, la gran mayoría de militantes del frente rechaza a los viejos partidos políticos, ellos vienen de la experiencia con el liberalismo y no están en el frente para que este se transforme en un partido político más. Muchos de ellos vieron en el planteo de un frente amplio la posibilidad de que el frente se diluya y se convierta en un partido más. Ayudó a que esto sucediera porque una vez más los sectores maximalistas polarizaron la discusión y no permitieron que se expusiera claramente la idea de que significa la construcción de un frente amplio político. En nuestra opinión no quedó claro en la propuesta que lo que se estaba proponiendo no es la disolución o sustitución del frente por otra herramienta en el terreno político, sino la creación de un brazo político del mismo FNRP y por lo tanto subordinado al mismo. O sea la idea de que el frente tiene que continuar existiendo como el movimiento político y social que es; no diluirse ni transformarse. Pero al mismo tiempo, formar su aparato electoral propio subordinado al frente, necesario para participar de las elecciones como una colateral del frente.

Evidentemente estas discusiones ha sido un primer paso para una organización nueva como el FNRP. A pesar de que en algunos momentos el debate se exasperó el entusiasmo con el FNRP no decayó entre los mil quinientos delegados. Todos los sectores auténticamente representativos de la base opinaban que había sido una primera discusión, y que más allá de las contradicciones el frente se había fortalecido.

Es que la combatividad, la militancia y la valentía para enfrentar al golpismo han consolidado en Honduras una vanguardia valiosa y una organización aun más valiosa que es –como decíamos al comienzo- la más rica e importante que hay ahora a nivel de todo el continente. Esa valentía y fuerza militante quedó palpable en la conferencia. Muchos delegados fueron amenazados para no venir, otros fueron detenidos en el viaje, pero en ningún momento esto afecto a la plenaria. Hay mucha garra y fuerza que se ha construido en estos casi dos años de resistencia contra los golpistas.

El FNRP cuenta con más de doscientos muertos asesinados bajo el golpismo y el gobierno de Lobo. La plenaria hizo un emotivo homenaje especial a los mismos, pero sin dudas el más importante es el de la reunión como un todo, haber pasado la prueba de realizar una conferencia con tantos delegados que vuelven a sus lugares a construir más resistencia y movilización y más FNRP.

Pedro Fuentes

 

La Revolución Árabe es una Revolución Democrática – artículos y declaraciones

14/02/2011

Especial Revolución Árabe

  

Túnez y Egipto: Una revolución democrática recorre los países árabes

 Por Israel Dutra (PSOL/RJ) e Pedro Fuentes (PSOL/Secretário Relações de Internacionais)

 “Revolución” se volvió término común en los diarios que usualmente lo evitan. Nosotros la vemos como  una  revolución democrática contra los regímenes autocráticos, cuya tarea concreta, inmediata es derribar el régimen. Hay algo de común con las revoluciones que derribaron las dictaduras latinoamericanas en los años 1980. (Argentina, Bolivia y Perú). La diferencia substancial es el contexto del nuevo período histórico abierto con la  crisis económica mundial del 2007-2008. Aunque no sean dictaduras clásicas, las autocracias del norte de África se mantuvieron en el poder por medio de la violencia de Estado.  Son regímenes totalitarios que organizan elecciones totalmente manipuladas. El mundo árabe se presenta como el eslabón más débil de la crisis económica mundial. En la Túnez , por ejemplo, 60% de la población tienen menos de 30 años y 50% está desempleada. Así, las demandas de trabajo y salarios se combinan con la lucha contra la autocracia. ……LEE MÁS

 

Declaración de las organizaciones presentes en el Congreso de NPA

El derrocamiento de Ben Ali y de Mubarak cambia la situación política, no sólo en el Magreb, sino también a escala  internacional. Las revoluciones populares que le han puesto fin a dictaduras sostenidas por décadas por los Estados Unidos y los imperialismos europeos, les están devolviendo la confianza a todos los pueblos árabes, y están dándole un golpe devastador al orden imperialista y sionista en la región. La población de Yemen, Jordania, Algeria y Palestina está ya en las calles, exigiendo cambios políticos. Estas revoluciones se han dado como consecuencia directa de la crisis económica internacional y de las imposiciones del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que promueven una ofensiva social radical, empobreciendo poblaciones ya de por sí sujetas a décadas de políticas de injusticia social y corrupción. ……LEE MÁS

 

Significado de la Revolución en Tunez

 Por Pedro Fuentes, Secretário de Relações Internacionais do PSOL

  La revolución en Túnez no solo está terminando con la dictadura en ese país sino que cuestiona a todas esos  regímenes. En efecto, pone en cuestión a todos los gobiernos dictatoriales árabes que dominan la región – Mohamed VI en Marruecos, Muharab en Egipto, Hussein en Jordania…-. Estos gobiernos que han sido hasta ahora pilares fundamentales de los operativos de los gobiernos de los Estados Unidos y Europa para mantener el dominio en el norte de África y el Gran Medio Oriente; sin duda la región más inestable y donde más está comprometido el orden mundial imperialista surgido en la posguerra. ……LEE MÁS

Revolución Democrática en Tunez

 De El PAIS, España

  

El presidente de Túnez, Zine el Abidine Ben Ali, ha abandonado el país ante la imposibilidad de frenar las protestas. La corrupción desbocada y el desempleo son la madre del cordero. “Las grandes empresas han pasado a muy pocas manos, las de los Trabelsi y otros grupos cercanos a la familia del presidente y a la Asamblea Constitucional Democrática, el partido de Ben Ali. Se han expropiado empresas alegando el interés nacional para dárselas a la familia. Ahora están especulando. Compran empresas a bajos precios y las revenden con enormes ganancias después de despedir a empleados. Hay una enorme concentración de la riqueza, pero sin redistribución, como sucedía antes. Lo único que hay son asociaciones de solidaridad. ¿Y quién las controla? La familia del presidente y el partido oficial”, explica Buzaina Fersiu, profesora de Ciencias Empresariales de la Universidad de Túnez. ……LEE MÁS

 

Declaración de las organizaciones presentes en el Congreso de NPA

14/02/2011

Febrero 12,  2011

El derrocamiento de Ben Ali y de Mubarak cambia la situación política, no sólo en el Magreb, sino también a escala internacional.

Las revoluciones populares que le han puesto fin a dictaduras sostenidas por décadas por los Estados Unidos y los imperialismos europeos, les están devolviendo la confianza a todos los pueblos árabes, y están dándole un golpe devastador al orden imperialista y sionista en la región.

La población de Yemen, Jordania, Algeria y Palestina está ya en las calles, exigiendo cambios políticos.

Estas revoluciones se han dado como consecuencia directa de la crisis económica internacional y de las imposiciones del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que promueven una ofensiva social radical, empobreciendo poblaciones ya de por sí sujetas a décadas de políticas de injusticia social y corrupción.

Estas dos revoluciones le abren el camino no sólo a demandas democráticas  para acabar de romper con la dictadura, sino también al cuestionamiento de los sistemas económicos capitalistas que son la causa de tanta injusticia. Los reclamos sociales han estado en el corazón de estas insurrecciones populares.

El imperialismo hará todo lo que pueda para salvaguardar sus posiciones en la región, y para detener tanto el desarrollo anticapitalista de los procesos en curso, como su propagación por la región.

Esto significa que los pueblos de Túnez y Egipto, las fuerzas que desean abrirles un camino antiimperialista y socialista a sus propios países, necesitan la solidaridad y el apoyo activo de los revolucionarios de los movimientos antiimperialistas, sociales y sindicales del mundo entero. Nos comprometemos, cada uno de nosotros y en nuestros respectivos países, a alimentar esta solidaridad y a pelear contra los ataques que las instituciones internacionales y los grupos capitalistas están ya emprendiendo para detener cualquier profundización social y económica de estas revoluciones emergentes. A partir del magnífico ejemplo de éstas, nos comprometemos también a estimular  las movilizaciones contra la deuda y las exigencias del Fondo Monetario Internacional.

¡Que viva la revolución egipcia! ¡Que viva la revolución tunecina!

¡Solidaridad internacional!

Tunez :                  Ligue de la Gauche Ouvrière Tunisienne

Iraq :                      Irak Freedom Congres, Union of communists-Irak

Inglaterra : Socialist Worker’s Party, Counterfire

Bélgica :                LCR/SAP

Portugal :              Bloco de Esquerda

Córsega :               A Manca

Italia : Sinistra Crítica

Estado Español :    Izquierda Anticapitalista, P.O.R

Cataluña :              En Lluta

Euskadi :                Askapena

Irlanda :                  Socialist Worker Party

Polonia :                  P.P.P.

Grecia :                   SEK, DEA

EEUU:                       ISO

Canadá :                  Socialist caucus of the New Democratic Party

México :                  P.R.T.

Venezuela :           Marea Socialista

Brasil :                   PSOL

Argentina :            MST

Perú :                      P.R..T.

Indonesia :             KPRM-PRD

Sri Lanka :            NSSP

Corea del Sur :     New Progressive Party

Australia :             Socialist Alliance

Suiza :                    MPS

Túnez y Egipto: Una revolución democrática recorre los países árabes

09/02/2011

 

Por Israel Dutra y Pedro Fuentes

Edición Joana Salém  Vasconcelos

Introducción

       

       “Entramos en una nueva era en el mundo árabe. Éste es un nuevo y revolucionario Oriente Medio, no más aquella región con países con regímenes moderados y sumisos a Estados Unidos. Se habla en un pan-arabismo. Esas revoluciones no son religiosas” – afirmó Ahmad Moussalli, profesor de ciencia política y estudios islámicos de la Universidad Americana de Beirut (entrevistado por la Carta Capital).

       En el mundo árabe, están en curso poderosas revoluciones. En Túnez, las masas salieron a las calles y derribaron el régimen de Ben Allí, que estaba más de 30 años del poder. Egipto se inspiró en el ejemplo, y perdió el miedo de Hosni Mubarak, hace 34 años en el poder. Es una grande ola revolucionaria, que puede levantarse contra otros regímenes autocráticos de la región.

       Este texto fue escrito en pocos días para una Escuela de Cuadros del MES realizada en São Paulo. Fue actualizado a la luz de los nuevos hechos y de bastante debate y editado en forma más sintética para toda nuestra militancia del PSOL que debe  inserirse en esa revolución cual si fuera suya. Acompañar, intervenir y prestar solidaridad a la revolución árabe es una tarea crucial, pues es el proceso más importante de la lucha de clases mundial.

       En una revolución, las masas aprenden en algunas horas lo que no pudieron aprender en toda su vida.  Toda revolución es nueva, tiene su continuidad y sus diferencias con las anteriores. Es a partir de ellas que los revolucionarios dan saltos de calidad en su formulación política y teórica.

       Miramos la revolución de bien lejos y pretendemos aproximarnos a su realidad el máximo posible. Nuestras opiniones están organizadas de esta forma:

1) ¿Cuál es el carácter de esta revolución? ¿Cuáles son sus protagonistas?

2) ¿Cuál es el marco mundial de la revolución árabe.

3) ¿Cuáles las raíces históricas de la presente revolución?

4) ¿Cuáles las semejanzas de esta revolución con otras revoluciones?

5) ¿Cuáles las tareas de los internacionalistas frente a ella?

 

1. El carácter de la revolución árabe: ¿para dónde va?

 

a) Revolución Regional.

 

Plaza Tahrir

       La Revolución iniciada en la Túnez en diciembre de 2010 adquirió proporciones regionales y alcanzó con toda fuerza Egipto, país más importante del mundo árabe. Si ella triunfa, si Hosni Mubarak cae, así sea en paracaídas, todo el geopolítica de la región se altera. Jordania, Yemen, Libia y Argelia ya fueron alcanzados por la ola revolucionaria.

       En Egipto viven 80 millones de personas. Es un país estratégico, el pilar de la política imperialista de EEUU en el Oriente Medio junto con Arabia Saudita. Aparentemente, los egipcios no saldrán de las calles hasta que se cumpla la exigencia: “Afuera Mubarak”. En la Túnez el nuevo gobierno provisorio encabezado por Mohamed Ghannouchi la revolución está derribando los ministros y los vestigios del viejo régimen autocrático.

b) Son revoluciones democráticas insurrecionales espontáneas.

 

        “Revolución” se volvió término común en los diarios que usualmente lo evitan. Nosotros la vemos como una revolución democrática contra los regímenes autocráticos, cuya tarea concreta, inmediata es derribar el régimen. Hay algo de común con las revoluciones que derribaron las dictaduras latinoamericanas en los años 1980. (Argentina, Bolivia y Perú) La diferencia substancial es el contexto del nuevo período histórico abierto con la  crisis económica mundial del 2007-2008.

       Aunque no sean dictaduras clásicas, las autocracias del norte de África se mantuvieron en el poder por medio de la violencia de Estado.  Son regímenes totalitarios que organizan elecciones totalmente manipuladas. Estas autocracias surgieron del proceso reaccionario después de la era de independencias nacionales de la región. Egipto es, desde 1981, lo principal aliado de EEUU para sostener el Estado de Israel. Los EEUU equiparon y financiaron directamente el ejército de Mubarak. Además, toda la región es económicamente subordinada al imperialismo europeo.

       El mundo árabe se presenta como el eslabón más débil de la crisis económica mundial. En estos dos últimos años los precios dispararon, la crisis aumentó el empobrecimiento de las masas, alcanzando a la juventud. En la Túnez, por ejemplo, 60% de la población tienen menos de 30 años y 50% está desempleada. Así, las demandas de trabajo y salarios se combinan con la lucha contra la autocracia.

       El pueblo salió a las calles para resolver estos problemas y en el enfrentamiento con el régimen comprendió que solo es posible hacerlo tirando la autocracia. Las principales banderas “Abajo Mubarak” y “Asamblea Constituyente” expresan que la revolución es esencialmente democrática.

c) ¿Quién esté haciendo la revolución?

 

       Hay un movimiento popular que une todos los extratos de la clase media, los jóvenes empobrecidos, los trabajadores, la intelectualidad. De 2008 vienen ocurriendo importantes huelgas obreras en Egipto. Allá los sindicatos son perseguidos y no hay una central sindical. Ya en Túnez está la Unión General de los Trabajadores Tunesinos (UGTT), que luego de la revolución se negó a pactar con el gobierno provisorio.

       Los sujetos de la revolución son señalados por el diario “El País” de España: “¿Quién hace la revolución? Son personas de todo los estamentos sociales, desde las clases más altas a las más bajas. Mujeres, niños, adolescentes, estudiantes de medicina o activistas de derechos humanos, camareros o farmacéuticos, también hay una gran mayoría de desempleados. Salieron a las calles para pedir que devuelvan su país. No tienen un perfil determinado y el gobierno no es capaz de encarcelarlos. Salieron a las calles en todos los puntos del país y no piensan en volver a sus casas hasta que alcancen lo que desean; libertad, seguridad, bienestar, pan y democracia”.

       El sujeto social de la revolución es heterogéneo, abarca sectores de trabajadores y pequeño-burgueses. La burguesía como clase no está en las calles. En Egipto, la Hermandad Musulmana, grupo de oposición, no fue organizador directo de las movilizaciones, pero ahora intenta encabezar las negociaciones. En la Túnez el carácter laico del movimiento está más acotado.

       Decenas de miles de egipcios resisten en la Plaza Tahrir hasta que Mubarak no caiga. Las masas perdieron el miedo y derrotaron el aparato represivo del viejo régimen, conquistando sectores del ejército para a causa popular. En la Túnez, el ejército apoyó la destitución de Ben Alí y la sustitución del gobierno. En los dos países, la población movilizada defiende la seguridad de las calles y barrios con sus propios métodos.

d) Crisis revolucionaria: dualidad de poder y maniobras del viejo régimen

 

       La fuerza de la movilización popular espontánea abrió en ambos los países una crisis revolucionaria y una situación de dualidad de poder. En Túnez hay una pulseada entre el nuevo gobierno y el pueblo movilizado para que no quede nada del antiguo régimen. La revolución continúa con la bandera de la Asamblea Constituyente y las reivindicaciones económicas. En Egipto, la resistencia de Mubarak es cada vez más desesperada. Mubarak organizó una acción contrarrevolucionaria utilizando sus seguidores, funcionarios públicos y la policía, incluso con camellos y caballos montados por sujetos que fueron comprados por cerca de 30 dólares. No pudo desalojar la plaza de La Libertad. Decenas de miles se mantienen hasta la derribada del régimen.

       Primero, Mubarak anunció que no concurrirá en las próximas elecciones de septiembre. El pueblo no se satisfizo. Ahora quiere negociar una transición que el pueblo tampoco acepta. Así, pretende una caída en paracaídas, sin gran impacto.

       El imperialismo reveló sus dos caras. EEUU financiaron el régimen Mubarak desde 1981. Ahora, Obama percibió qué no hay posibilidad de mantenimiento en el poder y busca una salida por la tangente, una negociación capaz de pacificar el movimiento de masas y restaurar el orden cuanto antes. Ya el imperialismo europeo se mantiene soterradamente del lado de Mubarak. De cualquier modo, tanto uno cuanto otro están ante la necesidad de elaborar una nueva estrategia de dominación del Oriente Próximo.

e) ¿Hasta dónde va el tren?

      

       Nada será como antes en el Magreb y Medio Oriente: el proceso de democratización de la sociedad árabe ya es un hecho histórico. En la imposibilidad de imponer una contrarrevolución explícita, el imperialismo busca maniobrar el proceso revolucionario a través de la institución de un régimen con elecciones con más libertades civiles y políticas que no haga una ruptura con el imperialismo.

       La cuestión es: ¿en cuál estación llega el tren de la revolución? La burguesía árabe y el imperialismo quieren detener el proceso en la estación más próxima posible al viejo régimen. Ya la revolución quiere llegar a la estación más próxima de un destino avanzado. Quiere llegar a una estación como mínimo igual a la que llegaron en Venezuela; a la estación de una Democracia Radical, antiimperialista y pan-arábica. Para eso, la Asamblea Constituyente que reorganice el país es el primer destino.

       Para cumplir esa tarea, no basta la voluntad de las masas. Es también necesario apostar en la formación de una dirección política democrática revolucionaria. El tren puede andar varias estaciones por acción espontánea, pero el destino final es imposible sin una dirección.

       En la Túnez, la Frente “14 de Enero” propone un programa para la Asamblea Constituyente y agrupa fuerzas democráticas de izquierda.   

       En Egipto, las negociaciones con Mubarak están siendo encabezadas por la Hermandad Musulmana, un partido islámico que no tiene la bandera de una republica islámica. Su líder Al Bayumi dijo para la revista alemana Dé Spiegel: “Nos mantuvimos en un segundo plano durante las manifestaciones, por no querer que sean presentadas como una revolución de la Hermandad Musulmana, islámica. Es un levantamiento del pueblo egipcio. Respetamos los fieles de otras creencias”. La Hermandad Musulmana es un movimiento más burgués, cauteloso en la hora de movilizar. Las calles están ganadas principalmente por nuevas fuerzas juveniles y los grupos auto convocados que se van formando.

       Siendo revoluciones democráticas, aquéllos que levantan ya como tarea la bandera del socialismo están absolutamente descontextualizados. No hay por hoy la posibilidad de crear una alternativa de masas bajo esta consigna. Hay sí posibilidad de destrucción de viejos regímenes y conquista de independencia frente al imperialismo. Si eso ocurre, el proceso de avance programático de las movilizaciones puede entrar en una dinámica socializante o no. El momento aún no apunta para nuestro objetivo estratégico.

2. Las repercusiones mundiales de la revolución árabe

      

       Vivimos un nuevo período histórico abierto con la crisis económica de 2008. Europa es ahora el epicentro de la crisis. EEUU atraviesan la peor etapa de su decadencia. Sus gastos de guerra en Irak y Afganistán no condicen con el fuerte empobrecimiento de la clase media y degradación social del proletariado. Al mismo tiempo, Obama está de manos atadas por la mayoría republicana en el Congreso y Wall street sigue su actividad especulativa en el mismo ritmo que engendró la crisis.

       La crisis económica, fuerza determinante de la coyuntura mundial, mostró el mundo árabe como eslabón más débil de la cadena del capitalismo, y eso oxigena la revolución en curso.

La irrupción del movimiento de masas en el mundo árabe constituye una nueva virada en la situación mundial, es una expresión directa de la crisis económica y la situación de multipolaridad y inestabilidad. El aumento del precio del pan en la región llegó a ser del 200%, y el desempleo agravado por la crisis es un trampolín de las movilizaciones. Los cambios van reconfigurar las relaciones entre Estados en el Oriente Medio, y las consecuencias pueden ser muy negativas para Estados Unidos y Israel. La Unión Europea y China también serán tocadas por la revolución árabe.

Con la decadencia del imperio americano el mundo camina para una dinámica multipolar. La localización de Egipto es estratégica. El país es un pasillo entre las grandes potencias petroleras como Arabia Saudita, Emiratos Árabes, Kuwait. Es el mayor influyente del Magreb. El control político y económico de la región pasa por la estabilidad egipcia. La entrada en escena del pueblo insurrecto embarulla y reorganiza las piezas debilitando los planes del Imperialismo.

a) Una derrota amarga para el Imperialismo Francés y estadunidense

      

       Existe la posibilidad de que la intervención “diplomática” de EEUU en la caída de Mubarak tenga efectos equivalentes a la captación gradual del proceso de redemocratização de Brasil en la década de 1980?. Esto es lo que intenta, pero la caída de Mubarak en el contexto de la situación mundial que hablamos hace que esta sea una tarea más difícil para el imperialismo.

       Hoy hay dos elementos más de fuerte desestabilización del imperialismo. Primero, la económica. El imperialismo francés actúa con grandes empresas en la Túnez, como Lafargue, gigante del cemento. Lafargue salió de la Túnez amenazada por la crisis política y dando muestras de crisis económica.

       Segundo, la enorme cantidad de inmigrantes árabes en Europa puede ser un elemento explosivo. Si los inmigrantes se identifican con la causa de sus compatriotas, pueden organizar protestas de solidaridad y retomar movimientos de masas en Europa, desestabilizando sus regímenes democráticos dentro de la propia casa.

b) Israel, en el ojo del huracán

  La revolución árabe altera la correlación de fuerzas de la lucha territorial y política de los pueblos árabes con Israel. La tendencia es el aislamiento de Israel.

Israel perdió aliados importantes en el último período, como Turquía, después el bombardeo gratuito a la “Flota de la Libertad”. En el Líbano, el gobierno de conciliación nacional fue desestabilizado por una intervención reciente del Hezbollah, principal organización anti-Israel. La caída de Mubarak sería un tercer golpe duro para la política Sionista. La frontera de Monte Sinai en Egipto es un territorio bajo custodia militar de Israel, un frente “neutralizado” que puede dar trabajo bajo un nuevo régimen egipcio.

       Ya Irán es un país más contradictorio que Egipto y Arabia Saudita. La dictadura de los ayatholas relativamente independiente del imperialismo, posee enormes elementos regresivos. En el período de las elecciones de 2009, la insurrección popular de la oposición demostró insatisfacción de las masas con el régimen de Ahmadinejad. Si la ola revolucionaria del Magreb alcanza Irán no será un triunfo del imperialismo, y sí puede ser el contrario. Pues el sentido inmediato de la revolución árabe es democrático y antiimperialista, independiente de hasta donde llega.

c) Palestina

 

       A Al-Jazira reveló documentos secretos sobre las negociaciones entre Israel y ANP (Autoridad Nacional Palestina). Conforme Antonio Luiz Costa: “Al-Jazira y el diario británico The Guardian publicaron documentos confidenciales sobre las negociaciones entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina (ANP) que estremecieron el prestigio de la OLP y del gobierno de Mahmoud Abbas y, a primera vista, favorecieron el Hamas”.   Tales documentos revelan una traición de la dirección de la ANP. A ANP negoció 7 millones de refugiados palestinos a cambio de un territorio equivalente a 10% del Mandato Británico en Palestina. Por eso, la dirección de la ANP está desmoralizada, y las actuales revoluciones pueden incentivar una renovación y radicalización de la resistencia Palestina.

d) Una movilización sin fronteras

 

       Los efectos inmediatos de la revolución árabe no se limitan a Egipto y a la Túnez. En el Líbano, hubo la reorganización del gobierno en favor del Hezbolah; en Jordania, el rey Abdullah II alteró el gobierno temiendo manifestaciones en la capital; en la Argelia, Bouteflika ve su popularidad caer y desempleo crecer; en el Iêmen, el gobierno de Saleh enfrenta protestas; en el Marruecos actúan movimientos laicos y ciudadanos contra el gobierno. La resistencia del pueblo sarahui contra el dominio marroquí también está en ascenso.

       Las redes sociales y el internet han cumplido papel de catalizar los movimientos democráticos. El gobierno chino sabe de eso, y prohibió las buscas con la palabra “Egipto” en el Google.

3. Las raíces de la presente revolución árabe

      

       El Estado de Israel surgió en 1948.  A Jordania fue forzosamente repartida, quedando al pueblo palestino refugiado en Gaza y en la Cisjordânia, y en diversos países árabes. A partir de allí una corriente nacionalista árabe se organizó en la región como resistencia al imperialismo y al sionismo. La independencia de Egipto y la revolución Argelina son los momentos más revolucionarios del pan-arabismo.

a) Nasser y el nacionalismo Pan-Árabe en los años 1950

  

       La lucha nacionalista en Egipto derribó el Rey Faruk en 1952, y el general Nasser llegó al poder, llevando a cabo un programa que liquidó la Monarquía, concluyó la independencia con relación a Inglaterra, aceleró la industrialización y realizó a reforma agraria. Nasser encabezó la resistencia anti-colonialista regional e impulsó las revoluciones democráticas.

       En 1956, Nasser nacionalizó el Canal de Suez, hasta entonces explorado por Inglaterra. En 1958, Egipto, Siria, Sudán, Líbano y Irak fundan la “República Árabe Unida”, expresión del pan-arabismo, bajo el comando de Nasser. Entonces EEUU invadieron el Líbano para contener la expansión pan-arábica, y derrotaron a Nasser. Ésa derrota se completa en 1967, cuando Israel ataca los territorios egipcios y cuadruplica sus territorios.

b) La grande revolución en la Argelia de 1962

 

       La crisis instaurada en Francia en la II guerra abre brechas para el desarrollo de una política independencia completa de la Argelia. Como síntesis de diferentes sectores laicos, socialistas, musulmanes y radicales islámicos surge el Frente de Liberación Nacional (FLN). A FLN aprovecha la crisis de la postguerra para desarrollar su lucha. Toma los principales barrios musulmanes de las grandes ciudades del país. En Francia, 75% de los franceses rechazan la política colonialista. En 1962, es proclamada la independencia completa de la República Nacional de la Argelia, teniendo como primer presidente Ben Bella. Su programa apunta para nacionalizaciones de los recursos estratégicos, el apoyo a los “movimientos de países no alineados”, la defensa de los consejos populares. Sin embargo, en 1965 un golpe dentro de la propia FLN derriba Ben Bella, e inicia una escalada regresiva, burguesa y pro-imperialista que dura hasta hoy.

c) La revolución iraní de 1979

 

       En el año de 1973 estalla la llamada “crisis de los petrodólares”, cuadruplicando el precio del petróleo, aumentando la receta de los países exportadores. Casi 500 empresas estadunidenses actuaban en territorio iraní. En ese período, Irán era el único país de la región que reconocía Israel. 

       Em1978, el movimiento de masas realizó protestas de cuño antiimperialista por la deposición del Chá.  En diciembre cerca de 10 millones de iraníes reunidos en el centro de Teheran decretan en la práctica, por la vía de las calles, el fin del régimen. Pero los avances conquistados por la revolución son capturados por la visión fundamentalistas de los Ayatolas. Así, Irán vio las esperanzas de profundización de la revolución democrática disiparse a lo largo de los primeros años de la revolución. el imperialismo utiliza a Irak para provocar una guerra fraticida e intentar derrotar la revolución  iraní

d) Retroceso del nacionalismo, crecimiento del fundamentalismo

 

       El fracaso de la ola nacionalista pan-arabista y la política de capitulación de la OLP llevó al crecimiento de corrientes fundamentalistas y religiosas, cuyas contradicciones se expresan sobretodo en la revolución iraní. Lo qué se verificó en las décadas siguientes fue la expansión del proyecto político de la religión musulmana, atrayendo sectores de la clase media, sectores pauperizados del movimiento de masas, en especial la juventud sin empleo. Las corrientes islámicas “radicales”, con su fraseologia revolucionaria, sus métodos individualistas y terroristas ocuparon el espacio delante de la salida de escena de los sectores nacionalistas revolucionarios laicos.

4. Elementos teóricos políticos para el análisis de la situación actual: revolución democrática y revolución permanente

 

a) ¿Qué es una revolución?

 

       La periodista Alma Allende del diario Rebelión escribió una buena definición: “¿Qué es una revolución? Una situación en la que se está más seguro, más tranquilo, más vivo, más protegido, mejor acompañado en las calles de lo que en casa”. Por sobre todo, lo que distingue una revolución es la fuerza de las masas en las calles. Lo que pasa en Egipto y en la Túnez son revoluciones, ya que es la fuerza social de la movilización que está destruyendo el viejo régimen.

b) Las revoluciones democráticas de las últimas décadas.

 

       En los últimos 40 años, revoluciones democráticas derribaron dictaduras totalitarias. Recordemos 5 ejemplos: en Nicaragua los sandinistas derribaron el régimen dictatorial de Somoza; Irán puso fin al régimen pro-imperialista de Sha Pavelic; la derribada de los gobiernos militares en América Latina; la caída del apartheid en África del Sur; las revoluciones de terciopelo en el este europeo que terminaron con el regimen totalitario del partido único de la burocracia estalinista. Todas ellas son insuficientes del punto de vista socialista, pero son grandes conquistas populares de reivindicaciones democráticas. Es en ese proceso mundial de revoluciones democráticas que se insiere la revolución árabe.

       El primer paso de esas revoluciones democráticas fue realizado por un sujeto social heterogéneo: diferentes clases y sectores de la sociedad. A consigna que unificó estas revoluciones es “negativa”: abajo el viejo régimen. Es exactamente eso que vemos en Egipto: una unidad nacional masiva contra el viejo régimen.

c) ¿Qué dinámica seguirá la revolución árabe?

 

       ¿Será posible qué la revolución árabe supere la fase de revolución democrática y avance en tareas antiimperialistas cómo en cierta medida ocurrió en algunos países de América Latina? ¿Habrá una dinámica de revolución permanente y se llegará a un pan-nacionalismo radical? ¿Habrá condiciones de permanencia de la revolución para avanzar al socialismo?       Según Trotsky la revolución permanente incluye 3 dinámicas: la dinámica de clase; la dinámica de las tareas; y la dinámica internacional. Es solo la combinación de los 3 elementos que va a explicar hasta cual estación va el tren de la revolución.

       El sujeto social de estas revoluciones es heterogéneo, aunque la clase obrera ya está apareciendo por ahora más en Túnez pero su presencia se va a ser visible mismo en Egipto.  En cuanto a la dirección política, es visible la disputa entre los sectores del islamismo y los democráticos revolucionarios. No hay una dirección socialista con influencia de masas en ninguno de estos países.

       El contexto de crisis económica y dictadura pro-imperialista combinan tareas económicas y políticas en la misma revolución. La presencia de mega empresarios corruptos que hicieron sus fortunas bajo el régimen, como la familia de la mujer del ex presidente Ben Alí en Túnez, plantea objetivamente un cierto carácter anticapitalista presentes en estas revoluciones.

       La dinámica internacional es el aspecto más importante de la teoría de la revolución permanente y es lo más presente en Egipto. La movilización regional puede hacer con que el tren avance más allá de la derribada del viejo régimen en un solo país. La extensión ya se ha abierto

       Una hipótesis que no está desechada es que ocurra un proceso superior a lo que ocurrió en América Latina, con los procesos nacionalistas revolucionarios. ¿por qué? Pues junto a todos los elementos explosivos sumase otro: si en América Latina los países más importantes (México y Brasil) están en la retaguardia del proceso, en el mundo árabe la vanguardia del proceso es el país estratégico, eje de toda región (Egipto). La contrarrevolución es cada vez más difícil. Lo mínimo que está asegurado es la extensión de la revolución democrática a muchos países de la región. Y eso ya está ocurriendo.

5. Tareas de los internacionalistas

 

       Los socialistas latinoamericanos, y los gobiernos de ALBA, se deben pronunciar en favor del movimiento de masas egipcio, por la caída de Mubarak, y por la Asamblea Constituyente. Acompañar este proceso significa mirar la principal revolución democrática de las últimas décadas en una región estratégica.

       Debemos exigir que el gobierno brasileño rompa relaciones diplomáticas con Egipto, para presionar la caída de Mubarak.

       La nueva revolución árabe coloca en la agenda política la necesidad de construir una nueva organización internacional capaz de solidarizarse concretamente, de ayudar el proceso árabe, apostando en la dinámica antiimperialista y anti-capitalista del mismo. Sería de una gran ayuda para la vanguardia que está en las calles en Egipto y todo el mundo árabe la existencia de una organización o minimamente una coordinación internacional que pueda colaborar con su lucha y hacer el nexo entre ella, Europa y el mundo.

       Mientras la tarea de una nueva organización internacional no se concreta,  debemos sumar los esfuerzos de las corrientes, organizaciones y partidos anticapitalistas y socialistas para apoyar la revolución árabe. Esta tarea es impostergable.

Mubarak se resiste a dimitir y Obama le pide que inicie “ahora” la transición democrática

02/02/2011
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 Ante la protesta de cientos de miles de personas en la plaza Tahrir de El Cairo, el presidente se aferra al poder y solo anuncia que no se presentará a la reelección en septiembre. El mandatario estadounidense insta al egipcio a no dilatar la transición

ENRIC GONZÁLEZ / NURIA TESÓN | El Cairo 02/02/2011

 Egipto gritó ayer alto y claro “adiós, adiós Mubarak”. Centenares de miles o más de un millón de ciudadanos, el cálculo es imposible, salieron a la calle para celebrar una recién conquistada libertad, evidente pese a la permanencia del dictador, y para reclamar que el presidente abandonara el país de forma inmediata. El apoyo a la reforma política expresado por el Ejército no permitía una vuelta atrás. Pero Mubarak, de casi 83 años y enfermo, se limitó a anunciar por televisión que no se presentaría a la reelección en septiembre, algo que no ha calmado la presión popular. “Moriré en la tierra de Egipto”, dijo. La presión al rais egipcio para que ponga fin a sus tres décadas de Gobierno no solo le llegó de la calle. El presidente de EE UU, su más fiel aliado en occidente, le conminó de madrugada a comenzar “ahora” la transición hacia la democracia, instando a la vez al ejército a velar por que el proceso de culmine de forma pacífica.

Egipto se echa a la calle: la marcha del millón

01-02-2011 – EL PAÍS

 Policías inspeccionados. Un vehículo que traslada a policías egipcios es detenido en un puesto de control establecido por vecinos de un barrio de El Cairo, en uno de los extremos de un puente sobre El Nilo.- AP

A FONDO

Capital: El Cairo.

Gobierno: República.

Población: 81,713,52 (est. 2008)

También el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan ha pedido un “paso diferente” a su colega egipcio. esde dentro, Mohamed El Baradei, premio Nobel de la Paz y ex director del Organismo Internacional de la Energía Atómica, rechazó el discurso de Mubarak de “truco” para permanecer en el poder.

 Obama, quien mantuvo una conversación telefónica con el mandatario egipcio de media hora como reconoció en el discurso que ha realizado esta madrugada (hora española), envió al diplomático Frank Wisner, antiguo embajador en El Cairo, para instar al presidente egipcio a que renunciara a un nuevo mandato. En su conversación, expresó a Mubarak su opinión de que “la transición tiene que ser verdadera, tiene que ser pacífica y tiene que empezar ahora”. Con énfasis en “ahora”. También dedicó unas palabras a los egipcios que le escuchaban desde las calles de El Cairo y desde todo el país -los congregados en la plaza Tahrir siguieron el discurso en una pantalla improvisada: “Escuchamos vuestras voces y vuestra voluntad de decidir vuestro destino”, dijo. El presidente estadounidense se balancea en un fino alambre: no puede alentar las protestas, pese a que defienden, como EE UU, la democracia, pero tampoco puede actuar decisivamente para forzar la caída de Mubarak, aliado durante décadas como freno al islamismo.

“Si el no se va, nosotros tampoco”

La petición de Obama de una transición “ahora” choca con el anuncio de Mubarak, que aplaza a septiembre todo cambio. Dijo que no se presentaría a una de todas formas improbable reelección en las presidenciales, previstras para ese mes. Además, afirmó en su alocución televisiva que había “escuchado a los jóvenes”, que tutelaría una reforma constitucional y una transición, y de nuevo se presentó como único dique “frente al caos”. “Moriré en Egipto”, prometió, descartando la opción del exilio. La multitud en la plaza cairota de Tahrir (plaza de la Liberación), reaccionó al discurso con gritos furiosos de “fuera, fuera” y con un lema claro “si él no se va, nosotros tampoco”. Los presentes ya han anunciado nuevas marchas para el viernes y que no se van a mover de allí hasta que el protagonista de sus protestas abandone el poder. Pero para comprobar la auténtica repercusión de las palabras del presidente hay que esperar, sin embargo, a la jornada de hoy.

Ya noche se vislumbró que las palabras de Mubarak no iban a detener a los manifestantes. Esta mañana, más de un millar de personas, según Reuters, seguían concentradas en la plaza de la Liberación para afrontar el noveno día de protestas trs pasar la noche en la plaza, epicentro de la revuelta. Con megáfonos, algunos congregados seguían enviando al presidente un mensaje: “No nos iremos”. Mientras, nuevos manifestantes se unían a la protesta y los más recalcitrantes intentaban mantener la protesta en auge. Muchas tiendas seguían cerradas y muchos servicios suspendidos, aunque algunos cajeros de la ciudad proporcionaban dinero.

Mohamed el Baradei, ex director de la Organización Internacional de la Energía Atómica, premio Nobel de la Paz en 2005 y portavoz provisional de la plataforma de oposición, lanzó algo parecido a un ultimátum: habló del viernes como la fecha límite para que Mubarak y su familia se fueran de Egipto “para evitar un baño de sangre”. Tras conocer el contenido del esperado discurso, el líder opositor que no quiso especular sobre la posibilidad de que se presente a las elecciones, lo calificó de “truco” para permanecer en el poder.

En su discurso, Mubarak anunció que permanecerá durante los próximos ocho meses al frente de un nuevo Gobierno -surgido a raíz de las protestas iniciadas hace ocho días- abierto al diálogo con todas las fuerzas y a las reformas democráticas. Pero la oposición se mantiene firme, y asegura que no va a establecer ningún diálogo con el Gobierno hasta la marcha de Mubarak. Toda la oposición, incluido los Hermanos Musulmanes, la gran fuerza islamista de Egipto, han llegado a un acuerdo basado en cuatro puntos: que Mubarak deje el poder, la disolución del Parlamento, una nueva Constitución, y, por último, la creación de un Gobierno de transición.

 Sin embargo, Mubarak aseguró que la transición se haría “dentro de la Constitución”, que asume sus responsabilidades y que no renunciará a “su deber”. No obstante, tras las protestas masivas de ayer, aprovechó su discurso para denunciar los “actos lamentables” que según él se han producido en todo el país. “La realidad obliga a ciudadanos y dirigentes a elegir entre el caos y la estabilidad”, afirmó.

EE UU, que subsidia a Egipto con más de 2.000 millones de dólares anuales, entre ayuda militar y civil, e Israel, un vecino muy inquieto por su seguridad en la era pos-Mubarak, apuestan por una transición pilotada por Omar Suleimán, el nuevo vicepresidente, un hombre que había dirigido los servicios secretos y en el que confiaban tanto Obama como Benjamín Netanyahu. El temor de ambos radica probablemente en que la terquedad de Mubarak, empeñado en cumplir su mandato y evitarse la vergüenza del exilio, deteriore aún más la situación y condujera a una revolución de alcance imprevisible.

Durante la jornada circularon rumores sobre donde podría ir el faraón. Uno de los hipotéticos destinos para el exilio de Mubarak podría ser Alemania, donde últimamente había recibido tratamiento contra el cáncer. La jefa del Gobierno, Angela Merkel, pudo invitarle a establecerse de forma indefinida en territorio alemán durante una llamada efectuada el lunes.

Desde la calle no era ya posible hacer más. La multitud desbordó como nunca la emblemática plaza de la Liberación, en El Cairo, gritando contra Mubarak en un tono que se había despojado de la exasperación violenta del viernes, cuando las batallas campales desfondaron a la policía, y había pasado a la impaciencia festiva. Los centenares de miles que no pudieron acudir a la capital, por la paralización de los trenes, se manifestaron en Alejandría, Suez, Asuán, Mansur y otras ciudades. Había muchas mujeres y niños y una completa ausencia de miedo, gracias al beneplácito expresado por los militares. En cierta forma, Mubarak se veía degradado desde la condición de enemigo del pueblo a la de simple estorbo, quizá lo más humillante para un dictador que fue todopoderoso durante tres décadas.

Presión económica

A la imparable revuelta popular se suma la presión económica. Egipto permanece paralizado desde el viernes, no funcionan ni Internet ni los bancos, el puerto de Alejandría no trabajaba, surgen problemas de desabastecimiento, millones de personas pierden sus ingresos cotidianos y las grandes empresas sufren una hemorragia de beneficios. La Agencia Moody’s ha degradado la deuda egipcia al nivel de BB, y pronostica un empeoramiento. El país no puede permitirse que la situación durara más tiempo. “Mubarak quiere hacernos un último favor arruinándonos”, dijo con sarcasmo Safik Tahiri, un ingeniero de 36 años empleado en el sector del gas, que se manifestaba en El Cairo junto a su familia.

Después de que el pasado lunes el Ejército considerara “legítimas las protestas” y anunciara que “no recurrirá al uso de la fuerza contra el pueblo”, el despliegue de soldados que se situó ayer alrededor de la plaza tuvo como misión canalizar la entrada de los miles de manifestantes. La gente se agolpó en torno a las dos únicas vías para acceder al recinto, porque las otras cinco calles que culminan en la plaza fueron cerradas por los soldados como medida de seguridad. Los uniformados se ciñeron a identificar a los manifestantes y a revisar mochilas y bolsas, pero en ningún momento utilizaron la fuerza.

Una posición común

Reino Unido tampoco ha tardado en posionarse. Siguiendo la misma idea expresada por Estados Unidos, un portavoz del primer ministro, David Cameron, ha subrayado que es “importante” para las autoridades egipcias “escuchar las demandas de su pueblo”. Para Londres, el “cambio real” significa una “transición” con una administración “de amplio espectro que incluya a personas de la oposición”. “Está claro que (el cambio) aún no se está produciendo, y lo consideramos decepcionante”, ha dicho el portavoz de Downing Street.

A la cascada de peticiones de libertad se ha unido el primer ministro turco, el islamista moderado Recep Tayyip Erdogan, que ha recomendado a Mubarak que “escuche las demandas” de sus ciudadanos. “Escucha las protestas y las demandas extremadamente humanistas de los ciudadanos”, ha señalado Erdogan durante un discurso ante los miembros del partido gobernante AKP. “Atiende sin dudarlo las demandas de libertad de los ciudadanos”, ha añadido.

Significado de la Revolución en Tunez

16/01/2011
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Túnez:
El significado de la primera revolución democrática árabe del siglo XXI
El 2011 comenzó con una buena noticia: la derribada del dictador Ben Alí en Túnez (ver en recuadro la cronología de este proceso y la reproducción de los artículos de el diario español “El País” en http://www.internacionalpsol.wordpress.com) La corrupción y el totalitarismo del régimen y el paro fueron los motores de la protesta social y del primer triunfo de una revolución laica e democrática en un país árabe en el siglo XXI. No por casualidad los medios de difusión europeos ya alertan sobre las repercusiones que la misma tendrá. Porque en efecto, están colocadas las condiciones para que la misma no signifique solamente el derrocamiento del régimen autocrático en ese país sino que también abra un proceso nuevo en el norte de África. La revolución en Túnez no solo está terminando con la dictadura en ese país sino que cuestiona a todas esos regímenes. En efecto, pone en cuestión a todos los gobiernos dictatoriales árabes que dominan la región ¬- Mohamed VI en Marruecos, Muharab en Egipto, Hussein en Jordania…-. Estos gobiernos que han sido hasta ahora pilares fundamentales de los operativos de los gobiernos de los Estados Unidos y Europa para mantener el dominio en el norte de África y el Gran Medio Oriente; sin duda la región más inestable y donde más está comprometido el orden mundial imperialista surgido en la posguerra. Esos regímenes, asentados en la represión, no solo han sido los grandes productores del “oro negro” exportado para el “primer mundo”, sino que han cumplido el invalorable papel -desde los acuerdos de Camp Davis de 1978- para frenar la causa palestina e impedir que triunfe su heroica resistencia; también su política colaboracionista fue clave en la invasión de los EEUU a Irak. Por eso han contado con el apoyo de los EEUU y los países europeos que han visto en ellos la forma de asegurar la estabilidad en la región, asegurar sus inversiones y el dominio económico de los mismos y combatir los movimientos islámicos.
Los países del norte de África y el Medio Oriente fueron escenario de grandes procesos de liberación nacional que con los años se fueron degenerando. En los 50 en Egipto el nasserismo derribó la autocracia del rey Faisal y nacionalizó el Canal de Suez; en 1963 en Argelia fue derrotada la ocupación francesa se conquistó la independencia del país. En ese país no quedó burguesía y se abrieron las puertas para que la revolución encabezada por el Frente de Liberación Nacional de Ben Bella siguiera los pasos de Cuba en la ruptura con el imperialismo. Luego de grandes conflictos internos en el FLN el proceso hacia el socialismo logró ser detenido y terminó surgiendo una burguesía nativa. En Libia la marea del nacionalismo llevó en los 70 al poder a Kadafi. En todos los países los procesos encabezados por el pan nacionalismo laico terminaron acomodándose a la política del imperialismo para la región al mismo tiempo que se convertían en régimen autocráticos que utilizaban represión para frenar las oposiciones a ellos. En este contexto, la resistencia encabezada por Organización para la Liberación de Palestina –OLP- quedó aislada y terminó aceptando los acuerdos de Cam Davis.
El vacío dejado por el pan arabismo pasó a ser ocupado por los movimientos islámicos que tuvieron y tienen alas no sectarias que son antiimperialistas consecuentes y progresivas como es el caso de Hezbolah en el Líbano o Hamas en Palestina y otras más sectarias y fundamentalistas que por eso mismo no han cumplido ese papel.
La revolución tunecina puede abrir una nueva etapa; ella se asienta en un movimiento laico y amplio -en el cual la juventud a jugado un papel fundamental- que nace de las reivindicaciones democráticas contra la represión y de la situación económica de crisis que domina la región que ha provocado altos índices de desempleo. No por casulidad el detonante ocurrió el 17 de diciembre cuando Mohamed Bouazizi, un desempleado universitario de 26 años, se prendió fuego como acto de protesta ante la crisis. La corrupción del régimen autocrático y el desempleo creciente fueron los motores de la protesta social encabezada por la juventud.
Es muy difícil creer que esta gran revuelta que costó la vida de decenas de jóvenes que dieron su sangre en ella, y en la que está participando un amplio sector del pueblo, de intelectuales, de movimientos democráticos, se contente solo con la salida de Ben Ali. Seguramente se inició un proceso nuevo ya que los trabajadores y el pueblo tunecino sacado el chaleco de fuerza que los contenía van a ir por democracia, trabajo, salarios y a enfrentar la dependencia del FMI y los capitales extranjeros. El régimen tunecino era el favorito del Fondo Monetario Internacional y de los gobiernos europeos. La familia de la esposa del presidente acumulaba una gran parte del poder económico del país así que su caída pone en cuestión esa modelo de la estructura de la economía del país. Como lo explicaba el cronista de El Pais (www.internacionalpsol.wordpress.com) “Cuando compras un ordenador, un teléfono móvil, un coche o la pasta de dientes, se lo estás comprando a la familia”,.
Ben Alí cayó por el resultado de esa movilización y también porque el ejército no entró abiertamente a reprimir. Los más lúcidos medios de comunicación europeos están pasando un recado tanto para sus gobiernos como para el ejército tunecino. Que este último entienda y garantice, como hizo el portugués con la Revolución de los claveles, una transición pacífica hacia un régimen democrático. Y aconsejando también la necesidad de preparar un proceso de democratización en la región, ya que ha quedado claro que la seguridad en el Magreb no la garantizan los “déspotas”,; que es mejor abrir un proceso hacia la democracia antes que nuevas revoluciones democráticas irrumpan.
Lo que suceda en el futuro dependerá principalmente de lo que el pueblo quiera; como en toda revolución este ha tenido la primera palabra y tendrá la última. La juventud de Tunez ha empujado día tras día hasta lograr que Ben Alí caiga. La juventud que ganó las calles, que desafió la represión y el pueblo tunecino que la apoyó han ganado un primer round. Han pagado un elevado precio de sangre y difícilmente quieran entregarlo si sus reivindicaciones no comienzan a ser resueltas. Los jóvenes de las ciudades y los demócratas y reformistas han comprobado hoy que se puede ganar a una autocracia, aunque esté apoyada por Europa y los EEUU.
Si como creemos este proceso se profundiza, la revuelta tunecina podrá tener una profunda repercusión en todo el norte de África y el Medio Oriente: las dictaduras de Argelia y Egipto en primer lugar pero también en Marruecos, Jordania, Libia, Arabia Saudita pueden ser los próximos pasos.

Cronología de las protestas (Del diario El País de España)
– 17 de diciembre. Mohamed Bouazizi, un desempleado de 26 años, se prende fuego en Sidi Bouzid como acto de protesta por la crisis. Bouazizi falleció en el hospital el 5 de enero.
– 24 de diciembre. Mueren los dos primeros manifestantes a causa de los disparos de la policía en una protesta en Menzel Bouzayane, una localidad ubicada en el centro del país.
– 2 de enero. El grupo de hackers Anonymous anuncia la Operación Túnez en solidaridad con las manifestaciones. Las webs del Gobierno tunecino se colapsan por una serie de ataques informáticos.
– 4 de enero. Los opositores anuncian una huelga general en protesta por la represión gubernamental.
– 7 de enero. Las autoridades lanzan una gran operación contra los disidentes y detienen a decenas de periodistas y activistas y contrarios al régimen. La oposición da por desaparecidos a varios.
– 8 de enero. El sindicato UGTT se suma a la movilización popular. Mueren seis manifestantes y otros seis son heridos de gravedad durante las protestas en Tala. Otras tres personas mueren en enfrentamientos con la policía en la región de Kasserine.
– 10 de enero. En un discurso televisado, Ben Ali intenta calmar los ánimos y promete 300.000 puestos de trabajo.
– 11 de enero. El Gobierno reconoce 18 muertos en los enfrentamientos, mientras los sindicatos hablan de más de 50. Continúan las protestas y Ben Ali decreta el toque de queda en Beja, Gafsa, Kasserine y Telab.
– 12 de enero. El toque de queda se extiende a la capital, tomada por vehículos blindados. El primer ministro, Mohamed Ghanuchi, destituye al ministro de Interior, Rafik Belhaj Kacem, y anuncia la puesta en libertad de algunos detenidos.
– 13 de enero. El presidente de Túnez anuncia su retirada en 2014 y promete un “completo y profundo cambio político”. La violencia no cesa en las calles y se registran 13 muertos más.
– 14 de enero. Miles de ciudadanos se manifiestan en la capital al grito de “¡Fuera Ben Ali!”. El presidente destituye al Gobierno y decreta el estado de excepción. Ben Ali no puede con la presión y abandona Túnez. El primer ministro Ghanuchi asume la presidencia interina del país.